domingo, 3 de mayo de 2020

Estabamos comenzando a salir juntos pero me descubrió con otras, puedo recuperarla?


Muy buenas Fabio


Mi nombre es A. y tengo 33. Ayer adquirí y leí tu manual y he de decirte que ha sido mi mayor ayuda hasta ahora, mil gracias de verdad. Muy detallado, serio, bien explicado y convincente (a diferencia de otro que compré hace un mes a los pocos días de mi ruptura, que valía el doble y no me ayudó nada). Creo que ya estoy en el buen camino pero me quedan un par de dudas que estaré eternamente agradecido de que me las resuelvas si tienes unos minutos... te pondré en situación:


Llevaba más de dos años con V. No es nada convencional (por eso me enamoré de ella). Tiene 25 años y dos hijas (de 3 y 6). A día de hoy todavía tiene problemas para para entenderse con su ex pareja porque él se comporta de forma bastante fea (lo cual a mí en ese sentido me ha facilitado mucho ser su alfa). V vive con su padre, quien las mantiene (aunque ella trabaja y estudia, pero no le llega). A pesar de mi determinación, a mí tampoco me llega de momento (voy para dentista), para mantenerlas y por eso todavía no han venido a vivir a mi casa (a 60km) donde vivo solo desde que mi hermano se fue con su novia. Solía venir pues, los fines de semana (a veces con las niñas).


Como podrás imaginar, ella no tiene la autoestima demasiado alta con los hombres a pesar de su atractivo y simpatía (sabe que le suelen tirar los trastos para conseguir sexo, pero que también huyen del compromiso). Sin embargo, es muy trabajadora y soñadora y consigue aquello que se propone, así que me consiguió a mí porque por lo que sea tomó fijación conmigo (creo que me parezco bastante a su padre) y porque sabía que yo pasé tiempo dudando de si empezar en serio o dejarlo en una aventura más. Me dijo que me distinguía entre la multitud y que siempre me había visto tranquilo y seguro de mi mismo. La tomé por loca y al principio creía que no me convenía, pero me fue demostrando que de verdad apostaba por mí y que era de fiar (enseguida se le notaba todo, lo bueno y lo malo) y que simplemente su vida era un lío por haber actuado con el corazón y haberse dejado llevar. Lo pasábamos muy bien. Y vi que también era paciente y sabía actuar con la cabeza, protegiendo a sus hijas y desviviéndose por darles una infancia coherente (de hecho no dejó que las niñas me vieran mucho y me cogieran cariño hasta pasado mucho tiempo).


Parece una situación complicada y desfavorable, pero tú sabes Fabio cómo somos, y lo mucho que nos puede unir a las parejas eso de "luchar por una causa". Otro detalle clave para acabar forjando nuestra relación fue la música, ya que ir a conciertos, hablar de música y viajar han sido elementos que nos han unido aparte de la impresionante conexión física, respeto y comprensión. Te cuento todo con tanto detalle para que veas que a causa de tantas peculiaridades tengo dudas sobre cómo proceder.


El caso es que yo la cagué mucho. Pese a estar en nuestro mejor momento, yo fui infiel dos veces (hace un año, y hace medio). Ella me daba todo lo que yo quería, empezando por el sexo, y por eso nunca busqué deliberadamente a otras (ni físicamente ni online). Sin embargo fui pasivo, me pusieron un caramelo en la boca a través de las redes sociales y sucumbí. Fueron momentos muy puntuales y, precisamente porque yo estaba muy bien con mi novia, quise hacer como que no había pasado (hasta elegí bien el día porque a esas chicas que tanto me habían tentado, iban a cambiar de ciudad y ya no las vería más, ni falta). Es como si estás haciendo dieta y te sientes orgulloso de lo bien que te ves y vas a seguir, pero has ido un par de veces al McDonalds, te lo perdonas, y no se entera ni Dios. Pero esto era más serio y mi plan fue imperfecto porque entre desliz y desliz, me vio borrar un mensaje de WhatsApp (de la primera de ellas) y eso la marcó. Yo no le di mucha importancia, pero la noche de la ruptura supe que me había estado espiando en Facebook desde aquel momento (debió averiguar mi contraseña o no sé cómo hizo). A pesar de haber leído cosas que no le gustaron y de yo reincidir, ella siguió aparentemente bien conmigo durante el verano. Eso sí, en algún momento me llegó a decir en tono triste "sé que te acuestas con otras". Yo negué y aún confié en que eran paranoias suyas, pero no, durante septiembre su ánimo decayó mucho y se avecinaba tormenta.


Hace cinco semanas, y tras un par de discusiones vía WhatsApp, ya era insostenible y tuve que llamarla para confesar. Me sentí como el más mierda de los mierdas, aunque yo sabía que lo había estado ocultando burdamente por temor al fin de la relación (pero ya vi que eso no era ninguna excusa para ella). Las dos primeras semanas evidentemente hablamos poco, aunque ella siempre contestaba a los mensajes o incluso abría ella conversación con alguna excusa.

Tras documentarme un poco vía Google, supe que debía disculparme bien y una sola vez, sin agobiarla ni arrastrarme, y a los 12 días de la ruptura me fui con el coche a mil km, a un pueblo del sur de Portugal donde habíamos estado de vacaciones muy enamorados un año atrás, para grabarme en vídeo disculpándome por su dolor y explicándole cómo me sentía y lo que pasó (sin llegar a decir que tuve sexo, pero que sí me vi con esas chicas y estuve coqueteando). Me gusta hacer locuras que sean más significativas que los regalos típicos, pero como bien dices en tu manual, estas cosas no arreglan nada, en todo caso le causan a ella todavía más confusión o pena. Sus palabras eran del tipo "yo me había volcado en ti, y tú que?... y encima cuando mejor estábamos?", o "entiendes que no me pueda fiar ya mas de ti? lo entiendes?? aunque volviésemos no podría volver a estar tan bien". Con el paso de los días me ha llegado algún otro mensaje con un tono ya algo más melancólico pero negativo, como enviar una foto juntos y "se me saltan las lágrimas sólo de pensar que estas navidades no van a ser como yo deseaba". Vamos, justificándose a si misma como tú dices. También hubo un momento en que le dije "según tú ya no estamos juntos?", y ella respondía "yo ya no sé nada, la verdad" (nótese que al hacerle un comentario arriesgado, ella me da señales de su confusión y de que nada es definitivo por tanto).


Al ver que ella seguía contestándome mal le pedí consejo a un amigo (la única persona con la que me he desahogado) que había conseguido arreglarlo con su chica tras algo parecido. Me sugirió ser alfa yendo a su pueblo sin avisar y explicándole todo otra vez cara a cara, reconociendo infidelidad por culpa de mis dudas a causa del estrés, pero negando el sexo. Lo hice. Con todas estas cosas, debe haber tenido un gran cacao mental porque según el día, creo que me ve con demasiado valor, mujeriego e imposible, o bien me ve como que me arrastro y que por eso tuve tantos detalles con ella durante el verano.


Tras intentar alguna quedada fallida más y ver que aquello tampoco funcionó (me wasapeó diciendo "Ángel creo que esto está más que terminado, yo no tengo fuerzas"), mi amigo me dijo que aún hacía falta tiempo, y que le enviase un mensaje largo viniendo a decirle que ya no podía hacer mucho más y que le deseaba mucha suerte, para después dejarla en paz. Quizás eso fue lo mejor que hice, porque por fin tras tres semanas abrí algo que se aproximaba al Contacto 0. No rigurosamente, pero sí me he ausentado más en su teléfono y he cambiado el chip, saliendo más con los amigos y dejándome ver en las redes divirtiéndome. Y los efectos han sido visibles, ella me habla cada 3-4 días con alguna excusa como lo raro que salgo en mi nueva foto de perfil (que antes era la foto de un dibujo de sus hijas).

Total (y por fin acabo!), que hace dos días, y llevando cinco semanas de ruptura, le hablé con la excusa de algo sobre una fecha de concierto, y ella aprovechó: me preguntó por mi vida, se sorprendió de toda mi actividad social y reconoció que me echaba mucho de menos y que le estaba costando mucho estudiar... pero seguía convencida de que estas Navidades no iban a ser como ella tenía previsto. Yo fui más alfa que veces anteriores, aguanté el tipo y amablemente le propuse que saliera este fin de semana con las amigas, y que yo poco más podía hacer (es la primera vez en todas estas semanas que me siento yo por encima de ella). Aun así le propuse por última vez vernos un rato este sábado (hoy) para tomar algo en un punto neutral (con el propósito de estar en plan amigos y no más de una hora). Ella me dijo que no, pero que mañana tenía una comida cerca de mi barrio y que podíamos vernos para tomar un café. Acepté. Pero justo después me leí Reconquístala y empecé a pensar que puede ser un error aceptar sus condiciones o verla tan pronto.


Sabiendo toda nuestra historia, Fabio, esa es mi gran duda. Ella me echa de menos, está claro, y quiere verme. Pero sigue auto-convencida de que lo nuestro está acabado y ha fijado ella el día y condiciones de quedada. Como imagino que si me respondes será como mínimo el lunes, le he dicho que no voy a poder y que ya nos vemos otro día si acaso. ¿He hecho bien? ¿Sigue siendo estrictamente necesario respetar el contacto 0 hasta la Navidad? Ten en cuenta que, siendo yo el infiel, y habiendo notado ya algún cambio en ella, quizás me paso de alfa si cancelo una quedada y desaparezco un mes, ¿no? ¿Y si ella me sugiere otra quedada antes?



¡Perdón por el tostón! ...y muchas gracias de antemano por la respuesta Fabio, V es la mejor relación que he tenido y está claro que quiero y puedo recuperarla, así que te estaré eternamente agradecido por tu ayuda.


Un abrazo.


Estimado amigo,

Gracias por tu detallado relato. En primer lugar creo que es un error pensar, como dices, que "ella sigue autoconvencida de que lo nuestro está acabado", si así fuera no estaría contactando contigo cada 3 o 4 días como indicas en tu relato. Por supuesto que es probable que ella no sea consciente de este proceso, pero tú sí, tras leer el manual. Cada vez que te llama o envía un mensaje te está queriendo decir que te da la oportunidad de arreglarlo, ella no sabe cómo pero tú ya tienes las herramientas para hacerlo, demostrándote asertivo y sabiendo paso a paso cómo hacer que el reencuentro sea exitoso y más fructífero para ambos. Aquí quiero recalcar que no se trata de manipular ni aprovecharse de la debilidad de nadie, todos los estudios demuestran que las parejas que vuelven a estar juntas mediante las técnicas descritas, que no dejan de ser técnicas de psicología conductistas adaptadas específicamente para estos casos, construyen una relación más sólida, duradera y feliz. Esto sucede porque cada una de las partes asume un rol el que sentirse más él mismo/ella misma, y de esta manera complementarse mejor.

Por el tipo de relato que presentas veo que eres una persona que elabora muchísimo los conceptos y le das mil vueltas a las cosas, con pensamientos repetitivos y rumiantes, eso es parte de tu personalidad, no hay nada malo en ello de por sí, pero ten en cuenta que a veces elaborar tanto los conceptos te puede llevar a una parálisis, en el sentido de que desarrollas tantos posibles escenarios en tu cabeza que luego no sabes cuál elegir, ni qué decisiones tomar.

Intenta ceñirte a las indicaciones del manual que están diseñadas para abarcar casos como el que describes, que no tienen realmente nada fuera de lo normal, y entiende que cada vez que ella te contacta es porque necesita que vuelvas a su lado (lo sepa ella o no). Aquí es importante que te des cuenta (como ya lo vas haciendo) que esta no es una carta blanca para venir de cualquier manera, cuando lo hagas correctamente, que es lo que te enseña el método, ella te permitirá volver y la relación será mejor que nunca.

También es bastante deseable que si realmente quieres sacar adelante esta relación no tuvieras otras relaciones en paralelo.

Mucho ánimo!
Fabio Stussi